República en Marcha (REM) ante el 1º de Mayo. Clase obrera, motor de cambio

Cartel 1 mayo copia

En contra de las declaraciones del gobierno y su coro mediático, la crisis no sólo no remite sino que los informes del FMI y las peticiones de la UE nos hablan de nuevos recortes que caerán sobre 8 años de esos mismos recortes que han supuesto una terrible degradación en los derechos de la clase obrera y del resto de los sectores populares. Los índices de pobreza, los millones de trabajadores y trabajadoras que sufren en sus carnes el paro, los desahucios, el trabajo precario o salarios miserables, constatan esa realidad en un país en que el pueblo está siendo saqueado por las eléctricas y otras empresas monopolistas con la connivencia de los gobiernos que están a su servicio. Mientras tanto la corrupción campa a sus anchas, no sólo porque el partido gobernante (el PP) sea en sí mismo una organización criminal y corrupta, sino porque lo es el conjunto del régimen (los nombres de fundaciones ligadas a Felipe González o la Familia Real en los papeles de Panamá lo siguen demostrando).

Esta situación se sitúa en un contexto socioeconómico y político internacional en que el capitalismo, para frenar su crisis, aumenta la explotación sobre los trabajadores y el expolio sobre los pueblos, como vemos en el TTIP, el drama de los refugiados sirios o como la UE controla al servicio de los mercados (esto es, las oligarquías financieras) la política nacional y local, secuestrando así la democracia y la soberanía de nuestro pueblo. En nuestro país observamos, además, como el marco político de la monarquía parlamentaria es un corsé que limita o impide los derechos democráticos de los pueblos como vemos de forma palmaria en el caso catalán y vasco.

La alternativa no puede ser sólo la imprescindible suma de medidas económicas ( salida social a la crisis en la dirección de las propuestas hechas por la PAH, reindustrialización,..etc.) sino que hay que entender el carácter político y de clase de la situación; las oligarquías necesitan aumentar nuestro expolio para salvar su crisis y para ello utilizan al estado y a la UE.  Frente a la UE actual la alternativa es la soberanía nacional y popular, imposible no sólo bajo gobiernos del PP, también bajo gobiernos del PSOE mientras éste siga secuestrado por rémoras del pasado como El País, González y cia,…etc., de C’s –puro invento del IBEX-…etc. Pero imposible también, gobierne quien gobierne, con las propias estructuras del régimen empezando por la propia Constitución de 1978. Por todo ello la alternativa no puede ser otra que la ruptura con la actual UE que impide la soberanía de los pueblos y las gentes de España y con el régimen del 78 al servicio de las oligarquías financieras y con algo más que reminiscencias del franquismo. Ruptura democrática (y no esa etérea, ambigua, manipuladora y manipulada regeneración democrática que nos vende la prensa del régimen) hacia un proceso constituyente en que las clases populares, con la clase obrera en un papel central, decidamos que país queremos y construyamos un Estado Popular republicano que nos permita avanzar hacia el Socialismo.

Para ello la unidad es imprescindible; unidad  entre las luchas, unidad entre las fuerzas de izquierda y progresistas con los movimientos sociales y los organismos populares, unidad de la clase obrera con todo el pueblo. Unidad Popular como instrumento de lucha y como embrión del nuevo estado y la nueva sociedad democrática.

Pero la unidad se construye en la movilización. Después de años de luchas, huelgas, mareas,…etc. con ese hito central que supuso el 22-M, los sectores populares más activos se centraron en lo electoral (donde se mezcló el legítimo y necesario –aunque insuficiente- deseo de llevar nuestras luchas al poder con el idealismo de pensar que el mero gobierno institucional es suficiente para abordar la transformación que necesita nuestro país y nuestro pueblo) con lo que disminuyó la fuerza de la movilización. Ha llegado el momento de retomar el ciclo de movilizaciones, de revitalizar amplias plataformas de lucha unitarias como el 22-M,…etc. No olvidemos, además, que la movilización reorganiza, da cultura, valores y sentido político a nuestra clase y a nuestro pueblo. Pero a la vez hemos de seguir reclamando la unidad política de la izquierda y las fuerzas populares.

Una unidad que ha de ser en la movilización pero también en lo institucional. Los purismos, pero tampoco los oportunismos o los personalismos pueden evitarla, sería una traición a nuestro país, a nuestro pueblo, a la clase obrera, a las gentes que sufren. Traición de la que habrían de responder las organizaciones y dirigentes que la impidan y obstaculicen. Creemos que la existencia de ayuntamientos del cambio es una victoria del pueblo, pero para que ese triunfo sea efectivo, han de servir como instrumento de lucha y de contrapoder. Saludamos los contactos entre  Podemos e IU, que deseamos que no se queden meramente en lo electoral, no decaigan por personalismos o por debates estúpidos y estériles –que ya hemos vivido- sobre fórmulas jurídicas y que integren a otras fuerzas políticas y a los movimientos sociales en una amplia unidad democrática, ciudadana, progresista y de izquierdas en lo institucional y en la lucha, que sea el embrión de la Unidad Popular que alumbre un futuro que será republicano y se deseará socialista o, directamente, no será.

Por la Democracia y la Soberanía. Por la Unidad Popular.

Por la República y el Socialismo

¡Viva el 1º de Mayo!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s