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CONCENTRACIÓN. El virus es la Corona ¡Tumbemos al Régimen!

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El Estado Español, en su concepción actual, en linea continuista con el franquismo, pasa por una profunda crisis económica, política y territorial, acelerada y precipitada por la crisis sanitaria de la COVID19. Es necesario repensar nuestra forma de vida, nuestras prioridades como sociedad, nuestro modelo de organización de estado para responder a los retos de una realidad del siglo XX!.
La monarquía es un reducto de épocas pasadas, supone la continuidad de relaciones sociales de sumisión entre personas y pueblos que deberían ser iguales, perpetúa privilegios vitalicios de las élites que por derechos “divinos y familiares” han existido desde hace demasiado tiempo. Esta situación no tiene ninguna justificación racional en una sociedad inteligente, empoderada y libre, como la actual.
Pero además, la familia real borbónica española, está inmersa en una serie de escandalos de corrupción, mentiras y actidudes dehonestas y antipatrióticas, que provocan la vergüenza ajena y lastran nuestra imagen como pueblo soberano. El oscurantismo y los privilegios de la monarquía ponen en entredicho la transparencia de la información que se hace pública y hace dudar de la independencia y honestidad de los órganos que deben juzgar tales situaciones, y que han llegado a encarcelar a personas por ejercer la libre expresión de su opinión.
La Monarquía borbónica apuntala un régimen que cercena nuestras libertades. Actúa como soporte político del poder de las oligarquías financieras y empresariales. Siempre fue ariete de los sectores más rancios de la burguesía central, hoy 1.400 familias controlan el 80% del Producto Interior Bruto del Estado español.
Por todo ello, es necesario configurar la alternativa republicana de los pueblos que vivimos bajo el yugo de esta monarquía borbónica corrupta. Una alternativa que establezca un sistemas de organización de estado entre iguales, donde verdaderamente la soberanía recariga sobre el en los pueblos y en la que no existan tutelas de ningún tipo inconcebibles en un estrado democrático del siglo XXI.
En los últimos años hemos retrocedido en derechos políticos, sociales, laborales, económicos y medioambientales, conquistados durante muchos años a través de la lucha obrera y popular. La organizaciones firmantes de este manifiesto consideramos que es necesario un sistema de gobierno que ponga la economía al servicio de la mayoría social trabajadora, un sistema que:
  • Solucione el desempleo y los desahucios.
  • Acabe con el dominio de la banca y con la corrupción de las élites.
  • Dé carpetazo a la precariedad y a la discriminación por razón de género o de procedencia.
  • Haga de la solidaridad y el internacionalismo bandera y actúe Contra la “Europa Fortaleza” que convierte el Mediterráneo en la mayor “fosa común” de la Historia.
  • Erradique el Patriarcado como elemento ideológico que sustenta las desigualdades por razón de sexo y provoca los feminicidios.
  • Apueste por una sanidad pública, gratuita, científica, universal y de calidad que garantice la asistencia a todas las personas.
  • Blinde una enseñanza pública, laica, gratuita y de calidad.
  • Garantice unas pensiones públicas, basadas en un modelo solidario intergeneracional y garantizadas por el Estado que permitan un nivel de vida digno.
  • Posibilite la libertad de conciencia de las personas y que respete los derechos de los Pueblos y las Naciones.
Esta situación hay que revertirla:
¡No a la monarquía corrupta heredera del franquismo!
¡Por un modelo de estado republicano!
Convocan:
ASOCIACIÓN DE AMISTAD CON CUBA MIGUEL HERNÁNDEZ, COL·LECTIU ANTIFEIXISTA D’ALACANT, , ESQUERRA UNIDA, , UNIÓN DE JUVENTUDES COMUNISTAS DE ESPAÑA, PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA, JUVENTUD COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA, ARRAN L’ALACANTÍ Y ENDAVANT L’ALACANTÍ, REPÚBLICA EN MARCHA.

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MANIFIESTO. Por una salida de la crisis favorable a las y los trabajadores

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En los últimos días estamos viendo cómo los sectores más conservadores están saliendo a la calle irritados por el estado de alarma, el confinamiento y otras medidas que consideran que atentan contra sus libertades. Desde el comienzo, esas manifestaciones muestran su vinculación con las clases adineradas y la ideología más reaccionaria. Desde luego, sus reivindicaciones están muy alejadas de los intereses de la mayoría social. No buscan otra cosa que no perder beneficios y tener la oportunidad de explotar más y mejor a la clase trabajadora. En definitiva quieren que esta crisis la paguemos solo las trabajadoras y los trabajadores.

 

No solo se trata ya de que no les importe poner en riesgo la salud de todos, sino que al calor de sus manifestaciones elementos fascistas están utilizando la violencia para atacar a compañeras y compañeros luchadores, estudiantes, sindicalistas y gentes de izquierda en general, que han sido agredidos por defender derechos de la mayoría.

No deja de sorprender la impunidad con la que estos sectores privilegiados están siendo tratados por las autoridades. Sobre todo cuando estamos acostumbrados a multas y porrazos para activistas, sindicalistas, estudiantes y, en definitiva, para todas y todos los que defendemos fortalecer lo público y los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Parece que la represión sí es una cuestión de clases.

Hemos sido nosotras y nosotros, la clase trabajadora, el pueblo, los que mayor esfuerzo y sacrificio hemos dedicado en esta crisis sanitaria: personal de limpieza, trabajadores de supermercados, repartidores, autónomos, trabajadores de sectores esenciales o el mismo personal sanitario. Hemos puesto en peligro nuestras vidas y las de nuestras familias para que la rueda siguiera girando, mientras esa gentuza exigía libertad entre descapotables y palos de golf.

Es difícil no ver la relación de todos estos hechos con la crisis económica en la que ya estamos inmersos.

Pese a que los voceros de la derecha y las grandes fortunas se empeñan en hacernos creer que son los empresarios los principales perjudicados de esta crisis, éstos en realidad no sólo tienen más recursos para afrontar un parón de la actividad o posibles pérdidas, sino que además han podido cesar su actividad haciendo recaer a las arcas públicas la mayor parte de los gastos derivados. Además, recordemos que las exenciones del pago del alquiler o hipoteca, así como de la luz y del agua, son sólo temporales, recuperando así la reducción temporal de ingresos.

Es la mayoría trabajadora quien está padeciendo las peores consecuencias de esta crisis. El retraso en el pago de los ERTE está llevando a muchas familias a tener que subsistir y acumular deudas hasta nuevo aviso. Además, en la economía sumergida, que tan familiar nos es en esta ciudad, donde tantas aparadoras, empleadas del hogar, camareras… trabajan en negro o con contratos muy por debajo de las horas reales, la situación es aún peor, y esta crisis puede favorecer el empeoramiento de su ya precaria situación. A esto hay que sumar que empresas productivas como Nissan o Alcoa ya han anunciado el cierre de sus plantas y otras tantas una disminución considerable de la producción que implicará numerosos despidos.

Sin duda, en esta situación los sectores más vulnerables están siendo especialmente afectados. No olvidamos que, dentro de las y los trabajadores, juventud, inmigración y mujeres en contextos de desigualdad sufren particularmente la crisis. También ahora los despidos, la reducción de los salarios o recortes en protección hacen la vida más difícil. Por ejemplo, en nuestra ciudad, las usuarias de la Casa de la Dona están denunciando el cese de sus terapias psicológicas, sin previo aviso, desde la proclamación del estado de alarma.

Ante esta situación no podemos permitir que sea la derecha quien canalice el descontento de nuestra gente. Una derecha que bajo la bandera de la “libertad” reclama medidas para favorecer nuestra explotación; una derecha que intensificó los recortes en servicios públicos durante la última crisis y a la que no le ha temblado el pulso para recortar, en plena crisis sanitaria, en la Región de Murcia 57 millones de euros en gasto sanitario, la que se ofrece como mejores gestores de la crisis. Sin duda, son los mejores gestores para las élites económicas, pero no para nosotros.

No podemos quedarnos en el escándalo ante las declaraciones o extravagancias de tal o cual político, sino que es el momento de organizarnos y defendernos. Es el momento de hacer efectiva la derogación de la reforma laboral, de impedir los despidos de toda clase, de hacer real eso de que el interés privado esté supeditado al bien general, de blindar la sanidad y los servicios públicos, las pensiones, las ayudas a la dependencia y las ayudas contra la violencia de género (recordemos que en el mes de abril las llamadas al 016 aumentaron un 60%).

La única salida admisible a esta crisis es la que nos reconozca a las y los trabajadores la dignidad que nos ganamos día a día con nuestro trabajo y sacrificio. Ni nuestros derechos, ni nuestra salud, ni nuestras vidas van a pagar una nueva crisis que no hemos provocado para salvar los beneficios de unas compañías que nos tratan como a simples números. Más allá de la buena voluntad de gobiernos y parlamentos, sólo contamos con nuestras propias fuerzas frente al nuevo pulso que se avecina. Es necesario estar unidos y organizados, teniendo claro que no vamos a retroceder ni un solo paso y que vamos a pelear por seguir avanzando, porque nadie nos ha regalado nunca nada.

¡Ni virus, ni parásitos, esta crisis no la pagamos!

Os invitamos a asistir a la concentración que realizaremos el próximo viernes, 12 de junio, en la Plaça i Baix a las 19.30

Assemblea 8M Elx

Comisions Obreres País Valencià

Elx pel Dret a Decidir

Esquerra Republicana del País Valencià

Joventut dissident d’Elx

Esquerra Unida País Valencià

La Maza

Organización Comunista Revolución

Partido Comunista de los Pueblos de España

República en Marcha

Sindicat de Treballadors de l’Ensenyament del País Valencià

Unión de Juventudes Comunistas de España

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Por una salida de la crisis favorable a las y los trabajadores.

102805967_10221029869710448_6651742539398120920_nEn los últimos días estamos viendo cómo los sectores más conservadores están saliendo a la calle irritados por el estado de alarma, el confinamiento y otras medidas que consideran que atentan contra sus libertades. Desde el comienzo, esas manifestaciones muestran su vinculación con las clases adineradas y la ideología más reaccionaria. Desde luego, sus reivindicaciones están muy alejadas de los intereses de la mayoría social. No buscan otra cosa que no perder beneficios y tener la oportunidad de explotar más y mejor a la clase trabajadora. En definitiva quieren que esta crisis la paguemos solo las trabajadoras y los trabajadores.

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Ante la polémica del FRAP. El antifascismo no es terrorismo, es DIGNIDAD.

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Tras el insulto de la marquesa Álvarez de Toledo, diputada del PP, a Javier Iglesias (padre del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias), al que acusa de “terrorista” por su militancia en el FRAP durante la dictadura franquista, desde República en Marcha (REM) manifestamos:

 

1.- EL FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota) no era un grupo “terrorista”. Y no lo era por varios motivos:

  • Era un frente de organizaciones sindicales-Oposición Sindical Obrera, Unión Popular del Campo, Unión Popular de Artistas-, feministas -Unión Popular de Mujeres-, juveniles -Federación Universitaria Democrática y Federación de Estudiantes de Enseñanzas Medias- y políticas -el Partido Comunista de España (ml), el Frante de Liberación Nacional y la Unión Socialista Española.
  • Agrupó a miles de obreros y militantes antifranquistas y destacados intelectuales que en un momento u otro lo apoyaron como Patxi Andión, José Bergamín, Arthur Miller, Alfonso Sastre,…
  • El DRAE liga la definición de terrorismo la acción armada que pretende infundir terror e intimidar al adversario. Es obvio, por tanto, que entre 1973 al 1978 en España sólo había una entidad terrorista activa; el Gobierno. Asesinatos como el de Cipriano Martos, los sucesos de Vitoria y los Sanfermines en 1976, por no remontarnos a toda la dictadura desde su origen hasta el momento de surgimiento del FRAP. El FRAP usó la violencia popular contra la brutal de represión del Estado franquista y sus fuerzas militares y policiales contra los militantes obreros y populares y nuestro pueblo en general. Hemos de recordar que era frecuente el asesinato, el tiroteo, la tortura como formas de actuación de las Fuerzas del Orden Público de la Dictadura.
  • Las acusaciones criminales se realizaron en juicios que fueron considerados como amañados por juristas de todo el mundo.

2.- EL FRAP luchó no sólo contra el franquismo sino contra las componendas de la transición. El FRAP entendía el franquismo no sólo como una dictadura fascista, también como un estado terrorista de la oligarquía financiera y terrateniente aliada con el imperialismo norteamericano y el gran capital europeo para tener a nuestro país como un país subordinado y dependiente. Su apuesta por España, por los pueblos que la componen y por el pueblo trabajador se resumía en sus puntos programáticos: 1.-Derrocar la dictadura fascista y expulsar al imperialismo yanqui de España mediante la lucha revolucionaria, 2.- Establecimiento de una República Popular y Federativa que garantice las libertades democráticas y los derechos para las minorías nacionales, 3.- Nacionalización de los bienes monopolísticos y confiscación de los bienes de la oligarquía, 4.- Profunda reforma agraria sobre la base de la confiscación de los grandes latifundios, 5.-Liquidación de los restos del imperialismo español y 6.- Fundación de un ejército al servicio del pueblo.

Una vez iniciada la Transición el FRAP vio como ésta no era más que un teatro para mantener en las estructuras de poder a quienes ya lo habían detentado con Franco e impulsó la Convención Republicana de los Pueblos de España para defender la legitimidad de la II República y denunciar el carácter continuista del régimen del 78.

3.- Los hombres y mujeres del FRAP pusieron su vida al servicio de nuestro país, nuestro pueblo y nuestra clase. En la defensa de una España mejor, obrera y popular, en la defensa de los pueblos de España y, especialmente, en la defensa de la clase trabajadora los hombres y mujeres del FRAP pusieron su hacienda, su libertad, su vida y los mejor de su juventud entre 1973 y 1978 y sufrieron por ello cárcel, exilio, tortura y asesinato. Tras un juicio farsa tres hombres del FRAP fueron fusilados el 27 de septiembre de 1975. El último documento oficial firmado por Franco resultó capicúa, como el primero fue una orden de fusilamiento. Esos nombres llevan tras de sí dignidad y orgullo patriota, obrero y popular; Cipriano Martos, José Humberto Baena, José Luí Sánchez Bravo y Ramón García Sanz.

4.- Honrar al FRAP está en el mismo plano que honrar a la guerrilla antifranquista, a los partisanos antifascistas italianos y yugoslavos o al maquis francés. Ante la invasión extranjera, ante la entrega del sudor del pueblo al gran capital apátrida, ante el fascismo los pueblos tienen el derecho, cuando no el deber de levantarse por todos los medios, Igual que el estado alemán honra a los militares patriotas de la “operación Walkiria”, el Estado francés a la Resistencia, España debe honrar a la guerrilla antifranquista; las Agrupaciones del Ejército Guerrillero de los años 40 a los 60 y el FRAP al final de la dictadura.

Quizá Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, marquesa de la Casa Fuerte, en su altivez aristocrática, no conozca en que consiste la dignidad del pueblo. En dar de comer a su familia con su trabajo y en arriesgar sus mejores su juventud por un futuro mejor. Honor y Gloria a aquellos que entregaron su vida por una España soberana, obrera y popular, donde los pueblos que la conforman obtengan la libertad y donde el pueblo trabajador alcance la plena dignidad. Honor y Gloria al FRAP.

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Por la defensa de nuestra industria y de la soberanía nacional: ¡NO al cierre de Nissan

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El anuncio del cierre de todas las plantas de Cataluña de la empresa japonesa Nissan, los anunciados despidos de Ford y de Alcoa y el anuncio de despidos, nos traen a la memoria las imágenes de las grandes protestas obreras de los 80 con la deslocalización industrial.
No obstante, la huida de la industria de nuestro país ha sido un constante goteo desde nuestra entrada en la Comunidad Económica Europea. Actualmente sólo el 14% de la población activa de nuestro país se dedica al sector secundario (20% si incluimos a la construcción) y la industria representa un 16% de nuestro PIB, pero en el año 1975 las cifras rondaban el 40% de ocupación y un 30% de nuestro PIB. De hecho esta fue una de las condiciones para nuestro ingreso, desmantelar la estructura industrial pública que con sus luces y sombras representaba el INI y desindustrializar nuestro país con lo que de pérdida de soberanía nacional implica.

 

Por ello para entender el cierre, o más bien el traslado de nuestra industria a otros países, debemos entender el contexto histórico y varios fenómenos que serán clave. El primero es la entrada de España en la Comunidad Económica Europea. Esto supuso el desmantelamiento de parte de nuestra industria, ya que la actual Unión pretende especializar países según su producción y nuestra industria no podía ser una competencia para la industria francesa o alemana. Es aquí cuando se desmantelan astilleros, siderurgia y minería.

El segundo es la crisis de 1973 provocada por el aumento del precio del petróleo. Esta crisis se manifiesta en nuestro país a finales de los años 70 y durante los 80. Mientras, el empuje industrial había provocado en nuestro país una fuerte organización obrera que arrancaba mejoras de las condiciones laborales. Para la burguesía española la solución es sencilla, su margen de beneficio se mantendría llevando a sus empresas a otros países donde la mano de obra era mucho más barata, rozando el esclavismo.

Por otra parte no podemos dejar de señalar la debilidad que nuestro tejido industrial ha tenido a lo largo de la historia. La lógica del capitalismo implica en invertir los beneficios generados en investigación, en renovación, etc. para aumentar la productividad, competitividad y obtener unos beneficios mayores. Pero esto es algo que nuestra burguesía nunca ha entendido, ya en los años 60 y 70 prefirieron invertir en bienes inmuebles y arrasar nuestras costas con ladrillo con el fin de obtener beneficios a corto plazo. Si bien es cierto que la entrada de turistas en nuestro país favoreció la entrada de divisas, éstas tampoco se invirtieron en sectores productivos.

Tampoco debemos olvidar que la política de industria a lo largo de nuestra historia ha sido nefasta, e incluso algunas veces inexistente. Los fondos dedicados para crear los famosos polos industriales durante el Franquismo no sirvieron para tal fin, sino para enriquecer a unos pocos con dinero del Estado. Y lo mismo volvió a ocurrir en los 80 bajo los gobiernos de Felipe González con la denominada reconversión industrial. Los fondos no sirvieron para modernizar nuestra industrial, fueron fondos a fondo perdido sin pedir a los empresarios nada a cambió.

Y no sólo se quedó ahí, vendimos la SEAT, la Pegaso y todas las industrias automovilísticas españolas, de tal manera que ya no es que no nos quede ninguna empresa nacional, es que ni siquiera tenemos una industria del automóvil española. Y hay que añadir que este proceso de privatización, de vender a la empresa privada sectores altamente rentables siguió bajo los gobiernos de Aznar (Red Eléctrica…).

Y en éstas seguimos, el desmantelamiento de nuestra industria ha sido una constante, como el cierre de empresas de calzado a principio de siglo, y nuestra política industrial sigue siendo inexistente. La crisis por la pandemia del coronavirus no ha hecho sino acelerar procesos que ya se habían puesto en marcha, mientras nuestros gobernantes siguen siendo sujetos pasivos que observan desde la distancia sin hacer nada. Una vez más se repite la misma historia, empresas que se han llevado millones en subvenciones públicas vuelven a cerrar sus puertas.

El cierre de la industria en los años anteriores no sólo provocó miles de parados, sino que dejaron zonas enteras deprimidas y sin futuro. Se lamentaba una trabajadora de Nissan de no poder encontrar un empleo en las mismas condiciones; y es que si nuestra historia reciente nos ha enseñado algo, es que la terciarización de nuestra economía, y la “inversión” en lo que nos venden como “industria del turismo”, sólo ha provocado pobreza, contratos precarios, más economía sumergida y temporalidad.

La anterior crisis puso de manifiesto que los países con una industria más o menos fuerte no la han sufrido con tanta brutalidad. Pero esta crisis nos ha demostrado que la industria es necesaria para la salud y para la vida. Con un sector industrial no habríamos tenido tanta carestía de equipos de protección, respiradores, etc.

Es por eso por lo que entendemos que la lucha de los trabajadores de Nissan, de Alcoa…, es la lucha por nuestra supervivencia, por nuestra dignidad y por nuestra calidad de vida.

Por ello nos unimos a sus reivindicaciones, este gobierno no puede dar las mismas soluciones que en el pasado, no podemos dejar a 20.000 familias que dependen de este sector económico, no podemos condenar otra vez a regiones enteras a la pobreza ni a dejarlas sin futuro.

Por eso desde República en Marcha apostamos por respuestas inmediatas a corto plazo y un plan industrial a largo plazo. En definitiva, la intervención del Estado en la negociación con Nissan y el resto de empresa para tratar de revertir la situación. Una reconversión real de estas zonas, en el caso de que esto no sea posible. Y lo más importante apostar por una política industrial efectiva y realista.

La reindustrialización es indispensable para tener un estado auténticamente soberano donde no dependamos de las decisiones de potencias extranjeras para poder diseñar nuestra política económica y social.

¡Es el momento de la organización obrera y popular! ¡Es el momento de organizar a nuestra clase para defender nuestros intereses!

¡Es el momento de llamar a todo el pueblo español a defender nuestra industria y nuestra soberanía!

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Declaración de Trabajadoras Andaluzas (TA) en defensa de la República

100680496_10220909888430991_4186340215805181952_nDesde Trabajadoras Andaluzas – TA ante la reivincación de la bandera monárquica del Reino de España por parte de distintos líderes políticos del espectro de la izquierda política queremos señalar nuestra más firme oposición y petición de rectificación urgente ante esta estrategia no sólo errónea sino en todo punto macabra y liquidacionista de la oposición real al régimen actual.

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Julio Anguita “in memoriam”. El mejor dirigente de la historia del PCE y un referente para avanzar en la soberanía para construir el futuro.

97674180_10220834417024253_8822286971184349184_o“Hay hombres que luchan una vez
y son importantes.
Otros lucha toda una vida
Esos son los IMPRESCINDIBLES”

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Ante el 1º de Mayo: Pueblo y País, Soberanía y República

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La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto muchas evidencias. La producción y con ella el funcionamiento de la actividad económica y social no la mantienen los grandes empresarios por mucho que sea su capital ni las “grandes ideas” de sus ejecutivos sino las reponedoras, los estibadores, los mecánicos, los taxistas, las enfermeras, las médicas, los profesionales de la limpieza, de la seguridad, del transporte. La clase obrera, vamos. ( De hecho la primera fase del desconfinamiento, apresurado en nuestra opinión, se ha hecho con quienes se les extrae plusvalía, sin su trabajo estallaba el ssitema por mucho que sus jefes “teletrabajasen”). Otra evidencia que ha manifestado esta crisis es que cuando sólo consumimos lo necesario el sistema económico deja de funcionar, éste se basa pues en la producción y consumo de lo innecesario a costa del endeudamiento masivo. No descubrimos nada nuevo se llama plusvalía, se llama explotación.

Los segundo que hemos aprendido es que un sistema productivo basado fundamentalmente en los servicios, especialmente hostelería y turismo hacen de nuestro sistema económico un sistema herido (temporalidad, bajos salarios, empleo de baja calidad, alto porcentaje de paro estructural) y nuestras insuficiencias industriales y energéticas nos hacen un país dependiente económicamente y por tanto políticamente donde la soberanía nacional sólo es un enunciado y por no producir no disponemos ni de ataúdes. De hecho llama mucho la atención que la donación de mascarillas la haga una empresa “española” desde “sus” fábricas ¡¡¡en China!!!.

Lo tercero es que los recortes en los servicios públicos, especialmente en servicios sociales y sanidad han generado miles de muertos (especialmente en nuestros mayores). Los recortes matas y ésta es una manifestación empírica de la naturaleza criminal del neoliberalismo.

La cuarta conclusión es que la Unión Europea es más un instrumento del imperialismo alemán y otros (que nos utilizan como mercado, como mano de obra, para pagar su dumping fiscal, que nos usaron para pagar su unificación, que condicionan nuestra soberanía) que una herramienta útil para los pueblos de Europa. Al contrario, los pueblos del sur de Europa hemos sido desindustrializados, despojados de nuestra soberanía y humillados a partir de 2008 por la UE, en connivencia con nuestros gobernantes y sus amos, esos oligarcas, ese capital que en nuestro caso se proclama español pero es esencialmente apátrida.

Finalmente aunque siempre es preferible un gobierno de progreso que uno conservador y mucho más ante una derecha tan fascista y carroñera como la que hoy existe en España, es obvio que sólo el pueblo salvará al pueblo.

¿Ante este panorama qué hacer? Es necesario un gran programa de reconstrucción nacional y social. Apoyaremos lo que de correcto haga el Gobierno y exigiremos que haga cuanto más mejor, pero este programa sólo puede surgir de las bases sociales y de la lucha en la calle. ¿Cuáles son los ejes de este programa de reconstrucción nacional y social:

  • El Estado tiene la obligación de garantizar para todos empleo, vivienda, alimentación, vestido, energía, suministros, conectividad, sanidad, educación, ocio y cultura. La base de la reconstrucción son los sectores más vulnerables de nuestro pueblo y del pueblo trabajador, especialmente de la clase obrera. Cualquier estado que no tenga esto claro será un estado ilegítimo.

  • Son imprescindibles actuaciones inmediatas Renta Básica, Ayudas a Autónomos y Pymes, eficaz redistribución de la riqueza con justicia y eficacia fiscal, pero también a medio plazo combatir la deslocalización, hacer frente a la evasión fiscal y la descapitalización. Defensa de la sanidad, los servicios y la energía públicas y bajo control público. Y con especial importancia iniciar la reindustrialización de nuestro país.

  • A largo plazo, no obstante, no hay otra solución que profundizar en la planificación de los recursos y las actividades económicas, en una importante intervención del estado en economía, en una justa redistribución de la riqueza y en un mayor protagonismo del pueblo trabajador. El socialismo.

  • La defensa de España, de la España de sus pueblos diversos, de la España democrática, de la España obrera y popular no estará nunca en manos de señoritos con banderita en la pulsera que evaden impuestos, deslocalizan empresas, despiden o malpagan trabajadores, nunca estará en manos de esa “España” “que madruga” para irse al cortijo o al coto, estará en manos de obreros, estudiantes, mujeres, jóvenes de Catalunya, de Euskalherria, del País Valencià, de Castilla, de Andalucía, de Aragón, Galicia, Asturias, Cantabria, León,…Frente al “patriotismo de pulsera” de los señoritos de la extrema derecha es necesario el patriotismo de pueblo que trabaja, estudia, vive y paga en su tierra, en nuestra tierra. España para los pueblos, España para los trabajadores y las trabajadoras.

 

Patria del pueblo, Soberanía económica y naciónal, Reindustrialización. Nada es posible bajo la oligarquía de capitalistas apátridas que nos legó el franquismo y que tienen en la monarquía de Felipe VI su máximo exponente. Nada es posible sin la República.

Llamamos a las fuerzas sociales y políticas democráticas, progresistas y de izquierdas a poner las bases de una Unidad Popular para la Salvación del pueblo trabajador y la Recuperación de Nuestro País en clave patriota, socialista, democrática y republicana.

FRENTE A LA DICTADURA DE LOS MERCADOS, MÁS PUEBLO Y MÁS ESTADO DEL PUEBLO.

POR LA REPÚBLICA, LA SOBERANÍA Y EL SOCIALISMO
VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBREA Y DE TODO EL PUEBLO

 

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Ante la subida de precios en alimentación

94568456_10220589531942279_6297720248455921664_nLa crisis del COVID-19 y la proclamación del Estado de alarma hizo estallar una psicosis
colectiva que abocó en una compra masiva de productos de alimentación e higiene. Tras ese primer momento de compras compulsivas (quizás por la incertidumbre del momento) se ha llegado a una estabilización y racionalización en el consumo.

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Cursos de Formación Marxista por Facebook y videoconferencias

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